facebook twitter
Viernes, 10 Octubre 2014 00:00

Los Tipos de Liderazgo

Cuando alguien habla sobre un líder todos imaginamos a la persona que impulsa a los demás hacia el cumplimiento de una meta y que lo hace motivando a los demás. Un líder es considerado un héroe dentro de las empresas pues siempre estará buscando lo mejor para ella sin necesariamente ser el jefe.

Pero lo que no mucha gente sabe es que también existen líderes negativos. Éstas son las típicas personas que tienen la capacidad de movilizar masas en torno a una situación negativa; los encontrarás quejándose sobre cualquier cosa que no siempre tiene tanta importancia pero sus argumentos te convencerán que lo que está sucediendo es injusto y no hay manera de soportarlo más tiempo.

Es importante conocer los tipos de liderazgo que existen dentro de tu ambiente laboral. El detectar a tus líderes positivos te ayudará a darles el reconocimiento necesario y a los líderes negativos, frenarlos a tiempo antes de que haya una revolución en el espacio de trabajo.

Continúa leyendo para conocer las características de liderazgo:

Líderes Positivos:

Líder Democrático:

¿Conoces a alguien que siempre pregunta qué estrategias deberían llevarse a cabo dentro de la empresa? Esta persona es la típica que tomará en cuenta la opinión de todos y de esta manera fomentará la participación de todos dentro de la compañía.

Es positivo pues fomenta la comunicación entre los empleados y esto genera entusiasmo en ellos pues ven sus ideas hechas realidad y se sienten parte de la empresa.

Líder Carismático:

Piensa rápidamente quién contagia la alegría en tu trabajo, esa persona con la cual todos quieren estar y escuchar pues sabes que te contagiará de su entusiasmo. Esa persona en la cual pensaste, es un líder carismático pues motiva a que los demás den lo mejor de sí mismos.

Tienden a tener un gran uso de la comunicación no verbal. Son capaces de cambiar incluso los valores, las necesidades, objetivos o aspiraciones de los trabajadores.

Líder Situacional:

Dirige al grupo o empresa dependiendo de la situación que se presente y la madurez de sus colaboradores. Es muy adaptable a las situaciones pues conoce las características de su equipo de trabajo. Este líder incluso puede convertirse en un líder negativo en caso de ser necesario. Este tipo de liderazgo le da dinamismo a la empresa pues sabe cuándo es necesario ser flexible y qué hacer en cada situación.

Liderazgo Negativo:

Líder Autoritario:

¿Quién no ha tenido un jefe que le de miedo? Este tipo de liderazgo se caracteriza por que los empleados hacen las cosas al pie de la letra, tal cual se lo pidieron. Es una persona que intimida y cree que sus ideas son las correctas.

Ofrece recompensas al término de una meta, pero también existe el castigo en caso de no hacerlo. Toma todas las decisiones, controla, dirige y todo, absolutamente todo, se centra en él.

Líder Paternalista:

Este líder al principio puede parecer un líder positivo pues, como su nombre lo dice, es paternal. Logra que los empleados den lo mejor de ellos mismos y les ofrece recompensas. Al igual que los líderes autoritarios, creen tener la razón acerca de todo y que los empleados deben obedecer.

Líder Liberal

Es el líder que es y deja ser. Se enfoca en sus actividades y deja que los demás tomen las decisiones. Es considerado líder pues es él el que da la cara cuando hay que entregar resultados.

Ahora que conoces los tipos de liderazgo y que existen líderes negativos y positivos, te recomendamos que empieces a identificar a los líderes que tienes dentro de tu equipo de trabajo para sacarles el mejor provecho posible. Buena suerte.

Por: Sofía Aznar G.

Publicado en Imagen Profesional
Jueves, 07 Agosto 2014 00:00

Imagen y liderazgo

¿Un Armani te hace líder? Actualmente el mercado global exige a los ejecutivos ser más competitivos. Para conseguir un puesto de liderazgo no basta con haber estudiado una carrera universitaria, realizado una maestría en una prestigiosa universidad, o dominar a la perfección cinco idiomas. Debido al grado de exigencia en el mundo profesional contemporáneo es fundamental que los ejecutivos desarrollen una imagen física ejecutiva integral.

Factores de la imagen ejecutiva

La imagen ejecutiva debe abarcar factores tales como un código de vestimenta adecuado, un conocimiento básico de las normas de protocolo y educación, junto con una comunicación coherente con tu identidad y compromiso laboral. Una imagen ejecutiva sustentada en un mensaje asertivo te permitirá alcanzar el éxito.

Elementos a tomar en cuenta

Tu forma de vestir es una pieza clave en la consecución de este éxito profesional. Tanto en una primera entrevista para lograr el puesto postulado, como una vez dentro de la empresa. Al ir a una entrevista, tu vestimenta conforma tu carta de presentación y ésta debe de ser coherente con la compañía. Además al estar dentro de una empresa la ropa y los accesorios que utilizas pueden ser tu signo de identidad distintivo para conseguir tus objetivos profesionales.

Tener una imagen coherente

Tu imagen exterior debe ser consecuente con las metas que deseas alcanzar en la empresa para la que trabajas, y con los objetivos propios de la misma. Esta alineación de objetivos constituye un factor fundamental en tu éxito dentro de la compañía. De hecho, si bien lo ideal sería trabajar en una empresa que se ajuste a tu personalidad y estilo, no siempre es posible o conveniente a tus intereses profesionales, por lo que es importante alinearte al estilo de tu organización.

La imagen ejecutiva debe ser estratégica, evitando caer en modas y estilos que no representan lo que como ejecutivo eres: un líder.

Proyectar tus metas y objetivos

Tu imagen ejecutiva debe proyectar los objetivos que deseas alcanzar. Si, además de contar con conocimientos técnicos adecuados al puesto laboral deseado, habilidades de liderazgo y seguridad, tu imagen ejecutiva refleja ese grado de profesionalidad, ¡la fórmula del éxito se potencia a su máximo resultado!

¿Tu imagen física ejecutiva está alineada con tus objetivos profesionales y con los objetivos de la compañía para la que trabajas o en la que deseas trabajar?

Por: Carmelo García Cifuentes

Publicado en Imagen Profesional